Cogollo zurdo se toca de nervios ante posibilidad de que eventual triunfo de Keiko Fujimori diluya cacareado indulto a profesor golpista.

A las 5:26 de la tarde del martes 9 de junio, cuando las cifras oficiales de la ONPE al 96.2% daban a Roberto Sánchez el 50.1% de los votos y a Keiko Fujimori el 49.8%, el presidente encargado José María Balcázar Zelada (83) tuvo que torear varias llamadas en Palacio de Gobierno.
Una de las que sí recibió habría salido desde el primer piso del penal de Barbadillo, donde el presidente golpista José Pedro Castillo Terrones (56) purga una condena de 11 años, 5 meses y 15 días de cárcel por delito de conspiración para rebelión.
Castillo- al borde de un colapso nervioso- lo habría comprometido para que lo librara de los barrotes de la Diroes, vía un ‘derecho de gracia por razones humanitarias’, en caso de que Roberto Helbert Sánchez Palomino (57) no resultase favorecido, al término del conteo oficial de votos.
Hasta ese momento, Balcázar Zelada había respirado tranquilo, pues el triunfo del candidato de Juntos por el Perú sobre la de Fuerza Popular lo libraba de la papa caliente en la que se había convertido la liberación del profesor y se la pasaba a Roberto Sánchez, como potencial nuevo jefe de Estado.
Castillo ha presentado ante la Comisión de Gracias Presidenciales del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) seis pedidos para ser excarcelado- cinco solicitudes de indulto y una gracia humanitaria- que lo librarían de la condena que cumple, junto a Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Martín Vizcarra.
El profesor cajamarquino presentó el 17 de abril ante la Comisión de Gracias Presidenciales del Minjusdh un ‘derecho de gracia por razones humanitarias’ que preliminarmente fue declarada ‘inadmisible’ pero a la que se dio un plazo de subsanación hasta el 4 de junio.

La figura del indulto a la que ha recurrido Pedro Castillo en cinco ocasiones perdona una pena ya impuesta mediante una sentencia firme, algo con lo que él no cuenta, pues la condena de 11 años, 5 meses y 15 días que le impuso la Sala Penal Especial de la Corte Suprema se encuentra en apelación.
En el derecho de gracia, en cambio, no existe una condena firme, pese a lo cual el acusado se encuentra detenido, mientras termina de ser procesado, lo que encajaría como anillo al dedo de Castillo Terrones, según varias fuentes jurídicas consultadas por OFF THE RECORD.
A las 3:40 de la tarde del domingo 7 de abril, día de la elección, Roberto Sánchez llegó al penal de la Diroes, donde almorzó con el golpista Pedro Castillo, a quien reafirmó su intención de librarlo de los barrotes cuando estuviera afincado en la Casa de Pizarro.
Esto fue momentos antes de que se difundiera el ‘boca de urna’ en el que Ipsos cantó a los cuatro vientos, inmediatamente después del cierre de la votación, un empate técnico entre Keiko Fujimori (50.7%) y Roberto Sánchez (49.3%).
Datum también mostró inmediatamente después de los comicios una ventaja para la lideresa de Fuerza Popular, a la que adjudicó el 50.53% del sufragio contra al 49.47% de Juntos por el Perú.
