PESADILLA ELECTORAL

Los hechos con intención fraudulenta, por decir lo menos, registrados a lo largo de toda la jornada electoral y poselectoral del 12 de abril último, nos han confirmado las sospechas de que las Elecciones Generales del 2021 fueron manipuladas a favor del entonces candidato presidencial y profesor golpista Pedro Castillo Terrones. Acto y elección que fue la causante de la crisis política crónica y social que sufre el país. Piero Corvetto y su banda hasta ahora habían pasado piola, cubiertos bajo el manto de la duda, al grado de haber logrado su ratificación en el cargo por una anterior Junta Nacional de Justicia que, a la luz de los hechos, era cómplice de esta nueva trafa y parte de un gran plan comunista desestabilizador, propio de los traidores a la patria.

Estamos jodidos y seguiremos así mientras no se limpien las instituciones tutelares de la infiltración comunista caviar. Y no es cosa de juego. Infiltrarse como caballos de troya o quintas columnas dentro del Estado figura en el plan de acción terrorista del delincuente y asesino Abimael Guzmán, cabecilla de Sendero Luminoso. Las autoridades encargadas de velar por la salud de estas instituciones tutelares de la democracia como la Junta Nacional de Justicia, Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales, así como la Fiscalía de la Nación y el Poder Judicial, están infiltrados por comunistas instruidos a seguir un plan para utilizar la democracia y desestabilizar al país. Los gobiernos que le han sucedido al golpista Castillo se han encargado de no hacer nada para mantener y hacer crecer la inseguridad ciudadana, para mantener distraída y preocupada a la ciudadanía y a la Policía Nacional, para que no noten su accionar. Y esto se va a mantener mientras el bueno para nada de José Balcázar esté en Palacio de Gobierno.
Por otro lado, los grandes responsables de todo lo malo que le viene sucediendo al país son los padrastros de la patria que con sus prebendas y negociados bajo la mesa destituyeron a una presidenta corrupta, para colocar a un díscolo pipiléptico y cambiarlo por un comunista inútil y dañino. En verdad ya no importa saber cuándo se jodió el Perú, sino hasta cuándo vamos a estar jodidos. Y la respuesta es simple, seguiremos así mientras no nos comprometamos verdaderamente con la responsabilidad de futuro que el país exige. Mientras sigamos yendo a votar sin saber por quién, mientras sigamos yendo a votar por dar la contra, o para no pagar la multa, seguiremos hundiéndonos en la sima oscura del atraso y la mediocridad. Y creando el caldo de cultivo para que el comunismo siga ganando espacio con la intención final de saquear y quebrar el país. Estamos bajando la guardia y actuando como los venezolanos antes de Chávez, incrédulos y cándidos, pensando que alguien va a venir a salvarnos. Olvídense, el cambio lo haces tú, tu libertad depende de ti, defender tus derechos es tu responsabilidad y es ahora cuando aún tienes la oportunidad de elegir. No es para tomarlo a la broma, estamos al borde del abismo y al parecer no queremos darnos cuenta. Don Julio Velarde no nos va a durar para siempre y tampoco hay garantía de que no lo remuevan del cargo. El Perú no aguanta cinco años más de inestabilidad, de desaciertos y corrupción. Advertidos estamos.
Decidí esperar que pase el día de las Elecciones Generales para escribir esta columna con mayores elementos de juicio y con menos calor en la sangre para emitir opinión objetiva y no apasionada. Estamos a pocas semanas de ir a una segunda vuelta con más dudas que certezas sobre probidad en el manejo del proceso electoral. Una vez más las autoridades se están inclinando por hacerse los ciegos y no querer ver lo evidente y asumir la decisión de anular las elecciones e ir a un nuevo proceso limpio y transparente. Al menos esa es la situación al momento de escribir esta columna.
Una vez más están faltando peruanos de temple y corazón a quienes no le tiemble la mano, ni la voz al momento de defender la verdad y lo correcto. Hay que cerrar filas frente a los traidores a la patria que la quieren ver desangrada y sumida en la pobreza. El momento es ahora, hay que extirpar al enemigo del Estado y del poder. No podemos permitir que nos sigan gobernando los corruptos y los enemigos de la patria. Hay que velar y defender la transparencia en el proceso de ejercer nuestro derecho a elegir. Hoy, mañana y siempre.
