Ministro de Justicia recuerda a Ollanta Humala que no se ha esclarecido cantado homicidio de empleado todo terreno de la calle Castrat vinculado al robo de las agendas de Nadine Heredia.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Julio Álvarez Miranda (65), consideró que los fiscales no hicieron un buen trabajo en el cantado homicidio de Emerson Fasabi Moscobich (+27), el empleado todo terreno de Ollanta Moisés Humala Tasso (64) y Nadine Heredia Alarcón (50) que fue hallado muerto en la noche-madrugada del 21 al 22 de julio del 2015, en medio del robo de las agendas.
En una entrevista ofrecida a la periodista Milagros Leiva (57) el viernes 7 de agosto, el ministro de Keiko Sofía Fujimori Higuchi (51) dijo lo siguiente: ‘Aquí lo que ha habido es un mal trabajo de los fiscales. El gobierno de Ollanta Humala- y esto es público y notorio a través de los medios- ha tenido diversos tipos de incorrecciones, desde el chofer cuyo cadáver es encontrado en Ucayali, si mal no recuerdo, y últimamente se sospecha de un envenenamiento, porque robó las agendas de la esposa del presidente’.
La declaración de Álvarez Miranda se suma como ladrillo de una pirámide a la que ofreció el miércoles 5 de agosto el periodista Beto Ortiz Pajuelo (58), en el sentido de que hay muchos cabos sueltos en la muerte del muchacho ucayalino, cuyo cadáver fue hallado en el cuarto ‘D’ que alquilaba en el N° 100 de la calle Castrat, frente a la residencia de los Humala-Heredia.
‘No estamos tan seguros de que usted, señor Ollanta Humala, haya sido inocente en el caso de las muertes, por no decir de los asesinatos y desapariciones en Madre Mía, pero ese caso, muy convenientemente, quedó enterrado. Y hay muchos casos más que quedaron sin resolver y que están ligados con usted y con su esposa. Tu recordabas a Emerson Fasabi, el vigilante asesinado’, manifestó.

La Comisión de Fiscalización del Congreso de la República emitió en el año 2016 el informe final sobre la investigación de este caso, en el que se estableció, en base a pericias forenses, que la muerte del ex cabo EP Emerson Fasabi fue de ‘tipo homicida’ y obedeció a la ingesta de una ‘sustancia tóxica’ no detectada por el screening del laboratorio del Instituto de Medicina Legal.
Esto trajo abajo el sospechoso Informe Pericial de Necropsia N° 002515-2015 que inicialmente estableció que el empleado de los Humala-Heredia había fallecido a consecuencia de una pancreatitis hemorrágica que tuvo como agente causante el etanol, aun cuando la cantidad encontrada en su cuerpo sin vida fue mínima (0.29 gr 0/00). Sobre la falta de un diente incisivo central no se dijo absolutamente nada.

El cadáver de Emerson Fasabi permaneció congelado en la Morgue Central y luego fue trasladado hasta la localidad de Tahuanía por los entonces choferes presidenciales Juan José Peñafiel Reyes y Oswaldo Sabino Otiniano Villaca, en una travesía macabra por aire, río y tierra que terminó en la casa de la madre, donde no pudo ni siquiera ser velado por su avanzado estado de descomposición, pese a que había sido cargado con formol.
En esta historia macabra surgen los nombres de las empleadas de la residencia de la calle Castrat, Micheline Vargas y Luz Any Monteza, quienes en un primer momento fueron denunciadas por Nadine Heredia ante el Ministerio Público bajo el cargo de haber sustraído sus agendas personales durante la remodelación de su residencia, en la que participó precisamente Emerson Fasabi como un improvisado removedor de escombros.

La papa caliente de este caso ha caído en manos del actual fiscal de la Nación, Tomás Aladino Gálvez Villegas, quien como máximo titular de la acción penal podría disponer que se desempolvara el informe final que el Congreso de la República envió a sus predios en el año 2016, sin que se haya hecho algo al respecto. En este link se puede acceder al texto completo del libro EMERSON FASABI/UNA MUERTE EN AGENDA, escrito en el año 2018 por Eduardo Deza e Ysabel Minguillo: https://offtherecord.pe/emerson-fasabi-una-muerte-en-agenda/

