Hija mayor del ex mandatario se reunió con su padre el domingo 18 de octubre, ocho meses después de que lo visitara su hermana Zaraí.

Chantal Nathalie Toledo Karp (46), hija mayor del ex presidente Alejandro Celestino Toledo Manrique (81), visitó el domingo 18 de octubre a su padre en su celda del penal de Barbadillo, ocho meses después de que lo visitara su hermana Zaraí Jezabel Toledo Orozco (39).
Chantal llegó al presidio de Ate a las 2:00 de la tarde y se retiró a las 4:00, en compañía de su tío Pedro Toledo Manrique, quien parece haber sido el gestor de los encuentros. La primogénita del ex mandatario llegó a bordo de una camioneta 4×4 de color plata que figura a nombre de sus padres.
Toledo-Karp, licenciada en la Escuela de Economía de Toulouse, en París (Francia), se presentó al presidio con una blusa y una falda oscuras y en todo momento se le notó contrariada.
Chantal Nathalie estuvo alejada de sus padres durante varios años, luego de que fuera envuelta en el judicio de la Carretera Interoceánica Sur, por haber recibido como anticipo de legítima, en diciembre del 2000, la residencia de la calle Los Olivos N° 183, Camacho, en La Molina, un predio que luego revirtió a sus progenitores.
El distanciamiento familiar fue corroborado el sábado 1 de agosto por la propia Eliane Karp, quien declaró en televisión lo siguiente: ‘Yo no puedo ni deseo hablar de nuestra hija, porque esa es su decisión. La pueden entrevistar, buscar ustedes’, manifestó.

La joven asomó a las portadas de los medios en agosto del 2013, cuando la Comisión de Fiscalización del Congreso decidió levantarle el secreto bancario, bursátil y la reserva tributaria, debido a que su nombre aparecía en un informe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dentro de una investigación por las compras inmobiliarias de su abuela recientemente fallecida, Eva Rose Fernenbug Rottersman (+99).
La UIF había recogido información brindada por los registros públicos de Estados Unidos, Costa Rica, Israel y Perú, así como referencias de cuentas bancarias registradas en el exterior que aparentemente la comprometían, junto a su madre, Eliane Karp.
En el 2013, la fiscal Manuela Villar envió a través de la embajada del Perú en Nueva York un pliego interrogatorio para que Chantal Toledo Karp explicara la transferencia a su nombre de la residencia de la calle Los Olivos N° 183, urbanización Camacho, en La Molina, como un embrollado anticipo de legítima.
La fiscal requería también que Chantal explicara por qué una vez cancelada la hipoteca de la casa por US$ 140 mil con dinero de Ecoteva, ella la transfirió nuevamente a sus padres, como si nada hubiera pasado.

El martes 22 de octubre del 2013, Eliane Karp declaró ante la 48° Fiscalía Penal de Lima que se transfirió la residencia de Camacho a Chantal para salvaguardar el bien, pues en esa época había una persecución política contra Toledo. El trámite fue registrado en el Consulado del Perú en San Francisco, el 7 de octubre de ese año.
Chantal Toledo Karp fue salpicada a los 16 años por el escándalo que protagonizó su padre, en octubre de 1998, en una bacanal de 48 horas con cinco mujeres en el hotel Melody de La Victoria, en lo que se dio en llamar ‘La noche perdida’, en los prolegómenos de la candidatura presidencial del año 2000.
La hoja de vida de Chantal es extensa, aunque haya permanecido lejos del ojo público: en el 2006, el mismo año en que su padre dejaba Palacio de Gobierno junto a su madre, obtuvo una Maestría en Economía Ambiental en la Escuela de Economía de París.
En el 2007- cuando ya su padre había bajado al llano- ella fue asistenta de Investigación en el Departamento de Economía de la Universidad de Stanford, en California, y seis años después, en el 2013, obtuvo un Doctorado en Economía Agrícola y de Recursos, en la Universidad de California, en Berkeley (EE.UU.).


