Putin condena a 24 años de cárcel a geofísico ruso que descubrió falsa ‘roca’ en Sacsayhuamán

Un tribunal de Moscú acaba de condenar a 24 años de cárcel a Andrey Verianov, el geofísico ruso que en el 2012 descubrió que las rocas de la fortaleza de Sacsayhuamán, en el Cusco, no son naturales sino fabricadas.
La información fue proporcionada a OFF THE RECORD por su hijo, Alexander Verianov, quien explicó que los cargos por los que ha sido condenado su progenitor son colaboración con organización terrorista y traición a la patria.
Andrey Verianov se encuentra detenido en la prisión de Lefortovo, en Moscú, donde ha tenido que soportar temperaturas de -2° C, mientras la Duma rusa (Congreso) establecía los cargos por los que iba a ser condenado.
‘En esencia, mi padre estará preso el tiempo que cierta persona este de presidente en el Kremlin’, dijo su hijo Alexander a este portal.

En la prisión de Lefortovo fue internado en el 2023 el periodista del Wall Street Journal, Evan Gershkovich, por cargos de espionaje. El reportero terminó condenado, en julio del 2024, a 16 años de cárcel por el tribunal de Ekaterimburgo.
Verianov estableció en julio del 2012 que las rocas con las que fueron construidas las ruinas de Sacsayhuamán no eran naturales sino fabricadas, como resultado de un estudio encargado por el Ministerio de Cultura del Perú.
Su trabajo se sustentó en análisis científicos realizados en el Instituto de Geofísica e Investigaciones del Mar de Moscú (VNIISMI) a muestras de rocas extraídas de las ruinas inca.
Su equipo estuvo integrado por los geólogos rusos Alexandr Drosdov e Igor Alexev, además del peruano Ramón Sotomayor. El arqueólogo Luis Guevara y la geóloga Edith Quirquihuaña participaron como asesores del entonces INC del Cusco.

Su informe final menciona:
‘El resultado nos reveló que los bloques no son compactos sino aglomerados, lo que muestra que el material empleado fue recogido en una cantera, posteriormente fue molido y usado para hacer una mezcla para crear los moldes de los bloques’.
En diciembre de ese año, luego de varios meses de trabajo de campo, Verianov envió los resultados del estudio al entonces director regional de Cultura del Cusco, David Ugarte Vega Centeno, con el rótulo de ‘confidencial’. El documento fue guardado bajo siete llaves y empezó a dormir el sueño de los justos.
