NO TODO ESTÁ CONSUMADO

Luego de un proceso electoral vergonzoso, turbio, manchado por la corrupción y el favoritismo, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), proclamó a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez como ganadores de los comicios y con pase a la Segunda Vuelta de las Elecciones Generales del 2026.
Extraña la fecha que eligió el JNE, pues un día como hoy, 17 de mayo, pero de 1980, en la víspera de las elecciones, el grupo delincuencial y terrorista Sendero Luminoso realizó su primer atentado quemando ánforas electorales en el pueblo de Chuschi, en la provincia de Cangallo, Ayacucho. En política no hay coincidencias, ni casualidades, pero si causalidades o motivaciones ocultas. De esta manera, Roberto Burneo, presidente del JNE, intenta silenciar los reclamos, denuncias y protestas de un enorme sector de la ciudadanía que se pone de pie indignada al ver mancillado y negado su derecho a elegir. Lo cual es deplorable e indignante y quedará en la conciencia y en los renglones vergonzantes de la historia personal de los responsables.
Es así que en un ambiente cargado por la incertidumbre y la impotencia de un proceso electoral con características espurias- en el que el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, renuncia nueve días después de las Elecciones Generales 2026- que el presidente del JNE anuncia casi al caballazo a los candidatos que ‘pasaron’ a la segunda etapa de estas elecciones. Las características de este proceso electoral son similares a las del 2021, del 2016 y del 2011, en una especie de continuidad de un método implantando por la izquierda-comunista- caviar y un sector duro de la derecha peruana. El juego es simple, sí o sí siempre se va a la segunda vuelta y en ella siempre están los fujimoristas y cualquier rostro encargado de representar a la izquierda-comunista-caviar. Entonces el encuentro eleccionario se define de manera simple. Como en elecciones pasadas, la mecánica se repite: los izquierdistas-comunistas- caviares van a hacer uso de la misma plantilla, abonar el odio contra la primogénita del ex presidente Alberto Fujimori, para jalar votos y encumbrar como sea al candidato de la seudo izquierda.

¿Quieren pruebas de lo que digo? Aquí se las doy. Esta es la cuarta vez que Keiko Fujimori va a una segunda vuelta y en las tres anteriores perdió. Entonces ¿qué les haría pensar que esta vez el patrón no se vuelve a repetir? Por el método electoral empleado, que coincide por ‘casualidad’ exactamente con los procesos electorales anteriores, todo hace predecir que el statu quo político determinado por la izquierda comunista-caviar y por un sector de la derecha dura se va a mantener al menos por un lustro más, si es que se lo permitimos.
Esta alianza izquierdo comunista caviar-derecha dura, se ha apoderado del Perú y lo viene gobernando hace 20 años con una fachada de corrupción y aparente anarquía, bajo su total control. Para ello han implantado factores que se conservan y se fortalecen para mantener a la ciudadanía distraída por la incertidumbre y el terror. La violencia urbana no es casualidad, como tampoco lo es que las fuerzas del orden no puedan controlar ni disminuir sus accionar. Es parte del plan y en ello están trabajando los infiltrados comunistas en el Ministerio Público, llámese fiscalías, y en el Poder Judicial, que no quieren que el país recupere la paz, la calma y el orden. O es que no se han dado cuenta del carrusel en el que se han convertido las instituciones encargadas de denunciar, enjuiciar y encarcelar a los delincuentes. Es el colmo que la policía de otros países trabaje arduamente para extraditar peligrosos delincuentes peruanos, y que una vez en poder de nuestro sistema de justicia, este los deje en libertad.
Toda esta clase política y mercantilista son los neo traidores a la patria. Son aquella aberración humana que no ve más allá que sus intereses económicos. Para conseguirlos, aumentarlos y mantenerlos con total seguridad necesita el poder. Lo que le suceda al resto de peruanos les importa un frejol.

Nunca el Perú ha estado en esta condición caótica y de descontrol. Y esto no es casualidad. Este proceso electoral tiene la misión de consolidar un plan mayor urdido por la izquierda comunista caviar y un sector de la derecha dura y vil, para seguir utilizando al país y al Estado como una chacra de sus negocios corruptos, en la que solo prima el interés por el dinero. En estos momentos, los que están detrás de todo esté accionar, se están frotando las manos creyendo que están a punto de consolidar la continuación de sus miserables planes y su impunidad por un lustro más. La ingenuidad de los peruanos de bien les ha servido a estos traidores a la patria para aprovecharse y manipular los procesos electorales y mantenerse en el poder. Esta recua de mediocres y obedientes secuaces que hemos tenido como presidentes, lo único que han hecho es ponerse al servicio de la corruptela a cambio de dinero. Los títeres están en la cárcel, los titiriteros están libres. Es hora de ir por ellos.

¿Ustedes se han preguntado por qué el Perú no quiebra económicamente? Es cierto que San Julio Velarde está haciendo un excelente trabajo, ¿pero creen que no pueden sacarlo? Lo que sucede es que esta coalición del mal no es tonta y tampoco quiere matar a la gallina de los huevos de oro, lo único que quiere es aprovecharse de todos sus recursos y mantener al Perú enfermo para que no tenga la capacidad de reaccionar. Y uno de los instrumentos para mantener al país sometido es seguir con el copamiento de las instituciones a cargo de los procesos electorales. Lo único que queda ante ello es fortalecer la resistencia ciudadana para romper esta cadena siniestra que intenta mantener a los peruanos de bien bajo el yugo del miedo y la corrupción. Por eso debo decir que no todo está consumado. Es hora de vigilar al milímetro esta segunda parte del proceso electoral para que el resultado sea el reflejo fiel de la voluntad ciudadana mayoritaria. Y la ciudadanía necesita ahora más que nunca el respaldo de sus Fuerzas Armadas, Instituciones Tutelares de la Nación. La alerta está lanzada y es hora de sumarse a la acción y levantar la voz para defender al Perú y su bienestar, que es el bien de todos. Somos libres, seámoslos siempre.

