La historia perdida de la hija de los Toledo-Karp, hoy envuelta en la transferencia de la residencia de Camacho.

La hija mayor de Alejandro Celestino Toledo Manrique (77) y Eliane Chantal Karp Fernenbug (70), Chantal Nathalie Toledo Karp (42), ha quedado anclada al proceso judicial de la Carretera Interoceánica Sur, tramos 2 y 3, pues en diciembre del año 2000, recibió como anticipo de legítima (adelanto de herencia) la residencia de la calle Los Olivos N° 183, urbanización Camacho, en La Molina, un predio que luego revirtió a sus mismos progenitores, en octubre del 2013.
De la vida privada de Chantal Nathalie era poco lo que se sabía- hasta ahora- pues a los 16 años le salpicó el escándalo que protagonizó su padre, en octubre de 1998, en una bacanal de 48 horas con cinco mujeres en el hotel Melody de La Victoria, en lo que se dio en llamar ‘La noche perdida’, en los prolegómenos de la candidatura presidencial del año 2000.
Chantal Nathalie Toledo Karp se licenció en el 2005 en la Escuela de Economía de Toulouse, en París (Francia), un año antes de que en el Perú concluyera el periodo gubernamental de Alejandro Toledo, en el 2006, con el escándalo etílico en el avión presidencial durante el vuelo de Málaga a Madrid, en el que un funcionario de la Cancillería en evidente estado de ebriedad cantó a viva voz la canción ‘Pásame la botella’.

La hoja de vida de Chantal es extensa, aunque haya permanecido lejos del ojo público: en el 2006, el mismo año en que su padre dejaba Palacio de Gobierno junto a su madre, obtuvo una Maestría en Economía Ambiental en la Escuela de Economía de París.
En el 2007- cuando ya su padre había bajado al llano- ella fue asistenta de Investigación en el Departamento de Economía de la Universidad de Stanford, en California, y seis años después, en el 2013, obtuvo un Doctorado en Economía Agrícola y de Recursos, en la Universidad de California, en Berkeley (EE.UU.).

Chantal participó en el 2013 como Doctora en Filosofía (Ph. D.) en el Proyecto de Genealogía de Matemáticas (Mathematics Genealogy Proyect), una base de datos en línea para la genealogía académica, con la exposición ‘Ensayos sobre Medio Ambiente y Recursos Económicos’.
También fue parte del equipo que en junio del 2017 presentó en la entidad Investigación de Políticas Matemáticas (Mathematica Policy Research) el reporte ‘Evaluación del Proyecto de Desarrollo Agrícola de Burkina Faso: Informe de Diseño’, un plan para beneficiar a los habitantes de ese país de África Occidental.

Chantal Nathalie asomó a las portadas de los medios en agosto del 2013, cuando la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República decidió levantarle el secreto bancario, bursátil y la reserva tributaria junto a su madre, debido a que sus nombres aparecían en un informe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dentro de una investigación por las compras inmobiliarias de su abuela, Eva Rose Fernenbug Rottersman (96).
La UIF había recogido información brindada por los registros públicos de Estados Unidos, Costa Rica, Israel y Perú, así como referencias de cuentas bancarias registradas en el exterior que aparentemente la comprometían.

En el 2013, la fiscal Manuela Villar envió a través de la embajada del Perú en Nueva York un pliego interrogatorio para que Chantal Toledo Karp explicara la transferencia a su nombre de la residencia de la calle Los Olivos N° 183, urbanización Camacho, en La Molina, como un embrollado anticipo de legítima.
La fiscal requería también que Chantal explicara por qué una vez cancelada la hipoteca de la casa por US$ 140 mil con dinero de Ecoteva, ella la transfirió nuevamente a sus padres, como si nada hubiera pasado.
El martes 22 de octubre del 2013, su madre, Eliane Karp, declaró ante la 48° Fiscalía Penal de Lima que se transfirió la residencia de Camacho a Chantal para salvaguardar el bien, pues en esa época había una persecución política contra Toledo. El trámite fue registrado en el Consulado del Perú en San Francisco, el 7 de octubre de ese año.
