Cifras de la ONPE se encuentran congeladas desde hace varios días al 99.6%, con una diferencia de 40,700 votos a favor de Keiko Fujimori.

A las 4:55 de la tarde del domingo 21 de junio, el conteo oficial de la ONPE daba a Keiko Fujimori 9’188,410 votos (50.111%) y a Roberto Sánchez 9’147,710 votos (49.889%), lo que marcaba una diferencia de 40,700 votos entre ambas candidaturas, al 99.688% del conteo oficial.
Esas cifras no se habían movido un ápice cuando menos desde el día anterior, el sábado 20 de junio, como ponen en evidencia las capturas de pantalla tomadas de la web oficial, aún cuando ya había sido denegado el pedido de Juntos por el Perú (JP) para invalidar los votos de Lima y Estados Unidos.
A las 10 de la noche del viernes 19 de junio, el Pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), encabezado por Roberto Burneo, había declarado infundadas las apelaciones presentadas por JP para invalidar los votos de 1,751 mesas de Lima y 647 de Estados Unidos, lo que echaba por tierra sus posibilidades electorales.
A esa hora, el conteo oficial de la ONPE al 99.627% daba a Fujimori Higuchi 9’183,280 votos (50.113%) y a Sánchez Palomino 9’141,715 votos (49.887%), lo que establecía una brecha momentánea de 41,565 sufragios entre ellos.
La ONPE inició el conteo oficial de votos de la segunda vuelta al cierre de la elección del domingo 7 de junio y parece haberse empantanado cuando solo falta escrutar el 0.312%.
La sombra de fraude se proyecta sobre el escrutinio cuando se recuerda que el ex jefe de la ONPE, Piero Corvetto, es procesado e investigado por colusión agravada y delitos contra el derecho al sufragio, a consecuencia de las irregularidades detectadas en la Primera Vuelta.

