Eva Fernenbug tenía hasta el 2023 una cuenta con 1’972,392 euros en el Norddeutsche Landesbank de Luxemburgo.

Eva Rose Fernenbug Rottersman (99), madre de Eliane Chantal Karp Fernenbug (72) y suegra del encarcelado Alejandro Celestino Toledo Manrique (81), fallecida en la noche del sábado 1 de agosto en un hospicio de Bruselas (Bélgica), ha dejado como herencia mínima una cuenta con 1’972,392 euros en el Norddeutsche Landesbank de Luxemburgo.
En marzo del 2023, Fernenbug pidió al Tribunal de Luxemburgo que levantara el embargo de los fondos que debían permanecer retenidos hasta junio del 2024, por disposición de la Novena Sala Penal Liquidadora del Perú, dentro del caso Ecoteva. El tribunal europeo informó que comunicaría su decisión en una audiencia pública.
Junto a la cuenta de Fernenbug Rottersman por 1’972,392 euros en el Norddeutsche Landesbank de Luxemburgo, el tribunal superior peruano logró, en junio de 2020, que se incautara a Eliane Karp las cuentas N° LU320019475598025000, por 33 dólares y la N° LU900019131347454000, por 67.794 dólares.
La Fiscalía peruana señaló que Alejandro Toledo y su entorno crearon la empresa Ecoteva Consulting Group en Costa Rica con el dinero que le entregó Odebrecht, a cambio de beneficiarla con la adjudicación de las obras de la Interoceánica Sur.
Con el deceso de Eva Fernenbug el sábado 1 de agosto en un hospicio de Bruselas (Bélgica), el monto de 1’972,392 euros que permaneció depositado en el Norddeutsche Landesbank de Luxemburgo, tendría que ir a parar a manos de su hija Eliane Kerp, quien fue la que en la mañana del domingo informó del hecho.

‘Ayer falleció mi mamá. Falleció cuando le faltaba muy poco para cumplir cien años de vida’, dijo Karp, quien continuará encarando sola el proceso penal por la compra de la residencia de Las Casuarinas y la oficina en la Torre Omega.
Eliane Karp se encuentra afincada, en calidad de prófuga de la justicia, en un lujoso departamento ubicado en la Calle Ashunit 10, interior 507, Hertzlia Pituah, Israel, un predio que precisamente aparecía a nombre de su madre Eva Fernenbug.
