
El Perú ha sido escenario del último manotazo de ahogado de la izquierda comunista caviar. Las Elecciones Generales 2026 fueron utilizadas como medio por la izquierda corrupta, reaccionaria y proterrorista, para intentar apoderarse de nuestra Nación, con la finalidad de saquearla y utilizarla como espacio para prolongar su agonía y para que sus cabecillas puedan mantenerse impunes ante la justicia.
El Perú ha sido escenario del último manotazo de ahogado de la izquierda comunista caviar. Las Elecciones Generales 2026 fueron utilizadas como medio por la izquierda corrupta, reaccionaria y proterrorista, para intentar apoderarse de nuestra Nación, con la finalidad de saquearla y utilizarla como espacio para prolongar su agonía y para que sus cabecillas puedan mantenerse impunes ante la justicia.
El comunismo y sus variantes ya no tienen espacio en el mundo. Su ideología inviable está inevitablemente condenada al desvanecimiento en el tiempo, por obsoleta y perniciosa. La Federación Rusa de izquierdista comunista ya casi no tiene nada. China es un gigante galopante que se extiende por el orbe implantando el capitalismo comunitario por donde se establece comercialmente. Es decir, está masificando el capitalismo a pequeña escala. Está poniendo en práctica un sistema que aún no tiene ideología, ni nombre, pero que es todo lo contrario del comunismo socialista. Según su modelo actual, el capital es el instrumento supremo de la riqueza y quien lo administra es el Estado Chino. Quien posee y goza de todos sus beneficios. Por consiguiente, está empeñado en hacer de cada empresa china o empresario, un ente de poder multiplicador, sin mayor ideología que la economía de mercado y como único credo el liberalismo. Un ejemplo clarísimo de lo que digo es la empresa que administra el Puerto de Chancay. El que no lo quiera ver o no lo quiera aceptar, simplemente está negado a la realidad.

Argentina y Bolivia como nación ya han expectorado al comunismo de sus gobiernos y se encuentran en férrea lucha para tratar de salvarse del desastre económico en que estos sátrapas las han dejado. Los anteriores gobiernos de las mencionadas naciones se han robado todo, los han saqueado y abandonado en la quiebra total. Argentina felizmente tiene los recursos y la capacidad técnica de su gobierno para recuperarse de manera más célere. Aunque el costo social es durísimo, la ciudadanía responsable está asumiéndolo de manera estoica. Bolivia está bajo el azote violento de las hordas delincuenciales disfrazadas de pueblo y compradas por Evo Morales con el dinero saqueado a las arcas del Estado. Morales está acorralado y desesperado intentando implantar una anarquía, para retomar el poder mediante la violencia y lograr así impunidad personal. El gobierno boliviano está corrigiendo el marco legal para poder actuar y defender la democracia dentro de la legalidad y del Estado de Derecho. Venezuela está recuperando sus libertades lentamente, al mismo tiempo que las empresas empiezan a retornar a sus dueños silenciosamente. Al parecer el petróleo se encargará de repotenciar su economía. El daño social es más grave que el económico. Y se espera la pronta convocatoria a Elecciones Generales en el país llanero, lo cual sucederá cuando la nación posea las condiciones necesarias. En esto tiene mucho que ver Estados Unidos.
Cuba está devastada por el comunismo criminal y corrupto. Ninguna otra nación ha sido tan arrasada con tal ensañamiento y malignidad. La hipócrita y saqueadora ideología comunista ya no tiene cabida en un pueblo al que el hambre no le permite ni pensar. La Revolución cubana fue un total fraude desde su concepción. Una revolución de siete décadas en la que los únicos que salieron de la pobreza y se hicieron ricos son la elite del partido y sus familias. Nicaragua comunista durará lo que le quede de vida a Ortega y Colombia está en franca transición para dejar atrás la pesadilla que significó haber apostado por el voto de protesta como opción electoral. Las consecuencias son deprimentes por decir lo menos. El precio que va a pagar Colombia por ese error va a ser altísimo. Lo descubrirá con el nuevo gobierno.
Volviendo al Perú, si todo sigue encaminándose a un gobierno alejado de los vicios comunistas, habremos dejado atrás 20 años de sucesivos regímenes socialistas caviares que han desperdiciado el mejor momento económico que tuvo el Perú en los últimos 50 años, en el que pudo consolidarse como potencia del hemisferio y líder de la franja del Pacífico. Todos los presidentes peruanos de los últimos cuatro lustros están presos y esa es la mayor prueba de que el socialismo es una ideología criminal y saqueadora. Nunca se ha robado tanto en nombre del pueblo y nunca el pueblo ha estado tan abandonado como en estas últimas dos décadas. Lo único que se ha disparado en el Perú son los niveles de pobreza, y eso es lo que quería el comunismo, para echarle la culpa a candidatos que ni siquiera han sido gobierno. Hasta cierto punto les funcionó.

El comunismo ha fracasado totalmente en el Perú. Ellos, los izquierdo comunistas caviares de Juntos por el Perú, nos quieren hacer creer que la mitad de los electores que participaron en las últimas Elecciones Generales votaron por ellos y que son de pensamiento comunista. Falso. Totalmente falso. Los verdaderos votos a su favor, (aparte de los inventados en la serie 900K) fueron de protesta y disconformidad hacia el rival, no a favor de sus escasas y poco serias propuestas. Ese voto que se quieren arrogar, es un voto de resentimiento ciego inducido por los propios comunistas hacia sus rivales electorales, aprovechándose de la ignorancia y la falta de interés, memoria y conciencia política de los ciudadanos. Los comunistas no tienen respaldo electoral firme, ni consecuente. Hábiles en su manipulación de masas, van a hacer creer ahora con unas marchas violentas que medio Perú los sigue. Hasta el momento han fracasado. Lo único cierto es que conociendo los resultados electorales y no pudiendo hacer nada más, van a intentar patear el tablero mediante habeas corpus, acusar de fraude al proceso e insistir en buscar otros muertos en sus marchas, para alcanzar la publicidad necesaria. A los jóvenes que están pensando participar de estas marchas les digo: no permitan que los azuzadores de las marchas huyan de las mismas. Exíjanles a los dirigentes que los convoquen a que participen con ustedes en primera fila hasta el final y que no desaparezcan al primer bombazo lacrimógeno. No se dejen utilizar, como Inti y Brayan. Ustedes tienen el derecho de elegir un futuro diferente, de paz y progreso en democracia. Nuevos aires soplan a favor del Perú y de los peruanos de bien. Viva la Libertad. Viva la democracia. Vivamos en paz, es nuestro derecho.
