
Nos hemos salvado por un pelo de seguir en manos del comunismo. Luego de observar en el último proceso electoral la forma descarada e ilegal en que una vez más el comunismo izquierdista caviar quiso mantenerse en el poder, a través de las instituciones infiltradas por sus hordas, podemos por el momento respirar aliviados.
Si no hubiese sido por la intervención del gobierno norteamericano, a través de su embajador y sus sistemas informáticos, hoy hubiésemos estado sometidos a la continuidad del comunismo en el poder, representado por el pelafustán de Roberto Sánchez. Luego de que Keiko Fujimori asumiera la presidencia en la sede del Congreso de la República, podemos estar más serenos, pues sabemos que la voluntad popular finalmente se ha respetado.
Keiko Fujimori no la va a tener fácil. El gesto irrespetuoso, descortés y violento de abandonar el hemiciclo dando gritos, por parte de los congresistas de oposición, mientras ella daba su discurso, es el mal augurio de lo que será el comportamiento de los representantes del comunismo izquierdista caviar frente al gobierno oficialista de Fuerza Popular.
Los comunistas van a intentar hacerle la vida a cuadritos a la primogénita del expresidente Alberto Fujimori. Solo por eso, por ser la hija de quien derrotó al terrorismo. Sin importarles que detrás de ese odio insano está el futuro del país de más de 33 millones de peruanos que buscan estabilidad económica, seguridad y progreso, algo que los comunistas izquierdistas caviares no han sido capaces de construir a lo largo de más de dos décadas de sucesivos gobiernos.

Haciendo memoria y siendo objetivos, los últimos gobiernos comunistas izquierdistas caviares, no han sido capaces de hacer nada bueno por el país. Todo ha sido decadente desde el gobierno de Toledo hacia adelante. Recibieron un país próspero con muchas expectativas y oportunidades por consolidar y solo se han dedicado a robarle al país. Agrandaron el Estado para darle trabajo a todas sus recuas de caviares buenos para nada. Destrozaron la Caja Fiscal y agrandaron el presupuesto público de manera improductiva, aumentando el gasto y disminuyendo la inversión.
Es una tarea titánica la que tiene enfrente la presidenta Keiko Fujimori. Tiene primeramente que desparasitar el aparato estatal para poder ponerlo en funcionamiento y hacerlo productivo. Está infestado de caviares inútiles y saboteadores que no van a dejarla avanzar hacia ningún lado. Va a necesitar un primer ministro y un círculo político fuerte y confiable con gran muñeca, con habilidades dialogantes, conciliadoras, con gran personalidad y firmeza política para enfrentar a la oposición comunista.
Los aullidos violentistas emitidos por los congresistas comunistas al abandonar el hemiciclo son el preludio de su accionar opositor prejuicioso y obstruccionista frente al gobierno de Fuerza Popular. Lo que sucede es que estos tipos son saboteadores de profesión y ociosos por naturaleza, y van a dedicarse por entero a petardear todas las iniciativas del gobierno para impedir sus accionar.
La primera tarea que Keiko Fujimori tiene que hacer es neutralizar a toda costa las acciones de la oposición, para descolocarlos y mostrarlos ante la opinión pública tal como son. Roberto Sánchez, que no tiene empleo ni nada que hacer, se va a dedicar a presionar a sus congresistas para que se opongan a todo y protesten por todo lo que proponga Fuerza Popular. Ricardo Belmont, Alfonso López Chau y Jorge Nieto Montesinos se han creído el cuento y se están dejando llevar de las narices, en la creencia que el poder definitorio que ostentan con sus votos es infinito. Ni cuenta se van a dar, cuando los astutos comunistas los dejen sin soga y sin cabra. El Perú será verdaderamente libre cuando nos libremos de la ideología comunista, que en esencia encierra solo odio, envidia, corrupción, pobreza y destrucción. Para ello, tenemos que vigilar y reformar la educación de los educadores. El Estado, además, tiene que estar presente en la educación de los niños y los adolescentes, para que no se infiltre el pensamiento terrorista en las aulas. Actuando así estaremos haciéndole frente verdaderamente a los comunistas y a su guerra cultural, que busca envenenar a la sociedad y tomar las mentes de los más jóvenes para someterlos a su servicio. Eso no lo vamos a permitir. Eliminemos la ideología del comunismo del país y seremos realmente libres.
