Bernie Navarro se reunió con dueño de Alianza Para el Progreso (APP) el mismo día en que se formalizaba disolución de la César Vallejo College de Miami.

El sábado 14 de febrero, un hecho singular marcó la agenda privada del entonces candidato presidencial de Alianza Para el Progreso (APP), César Acuña Peralta (73): una reunión a puerta cerrada con el recién llegado embajador de los Estados Unidos a Lima, Bernie Navarro (53).
El diplomático- que había llegado al Perú el jueves 29 de enero- se reunió con el dueño de la Universidad César Vallejo pasado el mediodía en su residencia de Las Casuarinas, en Surco, en un encuentro marcado por la agenda política pero también por la cancelación de su visa a territorio norteamericano.
El ex presidente Joe Biden (83) canceló las visas de César Acuña Peralta y su hija Kelly Acuña Núñez (44) en el año 2022, después de que la Fiscalía de los Estados Unidos empezó a investigarlos por lavado de dinero a través de la hoy desaparecida Cesar Vallejo College que funcionó en Dadeland Boulevard Suite, en Miami.
En la reunión con Bernie Navarro, Acuña le habría pedido que interpusiera sus buenos oficios para que se le restituya la visa, cuando aún se perfilaba como un potencial ocupante de Palacio de Gobierno y nada hacía presagiar que terminaría con el 1.1 por ciento del sufragio en los comicios del 12 de abril.
Ese mismo sábado 14 de febrero, el embajador de los EE.UU. se había reunido con Keiko Sofía Fujimori Higuchi (51), en su residencia de San Borja, como si lanzara anzuelos con carnada en un revuelto río electoral.

Ese mismo día, el Departamento de Estado de Florida, en los Estados Unidos, había formalizado el cierre definitivo de la Cesar Vallejo College en Miami, cuyo director ejecutivo había sido hasta el final el hijo mayor del entonces candidato presidencial de APP, César Alexander Acuña Núñez (45).
El hijo de Acuña participó el 10 de febrero- unos días antes de la reunión de su padre con el embajador- en ‘La Gala de la Prosperidad Hispana 2026’, en el Club Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, un local aledaño a la residencia del presidente norteamericano Donald Trump. Con él estuvo su hermano Richard Frank Acuña Núñez (41).
César Acuña Peralta y su hija Kelly Acuña Núñez (45) están impedidos de ingresar a los Estados Unidos desde el año 2022. Por esa razón, el 22 de junio del 2025, ella obtuvo una maestría en Dirección de Empresas, no en los Estados Unidos, sino en la Universidad Europea de Madrid.
OFF THE RECORD ha publicado una serie de informes relacionados a las pesquisas que llevan adelante desde el 2018 contra el clan trujillano tanto la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delito de Lavado de Activos del Perú (Caso N° 17-2018) como la que fue cantada en el 2022 en la Fiscalía de Miami, Florida, en los EE.UU.

La investigación dispuesta en los Estados Unidos por el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro están afectando directamente a los tres hijos mayores del empresario tacabambino: César Alexander, Richard y Kelly Acuña Núñez.
El 2 de diciembre del 2025, Beatriz Merino Lucero (78) renunció a la Presidencia Ejecutiva de la Universidad César Vallejo, lo que tendría que ver con la investigación a los Acuña en predios norteamericanos.
En una rueda de prensa ofrecida el 10 de septiembre del 2024, César Acuña, ya convertido en gobernador regional de La Libertad, confirmó que en el año 2022 las autoridades de los Estados Unidos no habían renovado su visa y que sus hijos César Alexander, Richard y Kelly fueron puestos bajo observación del gobierno norteamericano.

Acuña dijo el 10 de septiembre del 2024 en Trujillo lo siguiente: ‘Luego de haberme no renovado la visa el Estado americano cometió algunos abusos con mi familia y por lo tanto estoy yo esta semana denunciando con un staff de abogados en Washington, para aclarar, no por mi ah, por qué ha tomado represalias contra la familia’.
Fuentes del gobierno norteamericano revelaron en su momento a OFF THE RECORD que Acuña Peralta estaría siendo investigado en los Estados Unidos al amparo de la Ley Patriota (USA Patriot Act), promulgada en 2001, que obliga a las instituciones financieras a fortalecer sus programas Antilavado de Dinero (AML).
