Secretario de Estado de los EE.UU. arribó al Perú en la tarde-noche del miércoles 9 de septiembre para reunión del día siguiente con Keiko Fujimori en Palacio de Gobierno.

A las 6:31 de la tarde del miércoles 9 de septiembre tocó tierra peruana el avión C-32A (versión militar adaptada del Boeing 757) que trasladó al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Antonio Rubio García (55) a nuestro país, en una gira que antes incluyó a Colombia y Ecuador.
Rubio llegó acompañado de su esposa, Jeanette Dousdebes, y fue recibido al pie de la escalinata en el Grupo Aéreo Número 8 por el embajador de su país en Lima, Bernie Navarro (53) y el canciller peruano Carlos Espá y Garcés-Alvear (66).
Marco Rubio y Bernie Navarro son de ascendencia cubana y hablan un perfecto español, por lo que no utilizarán intérprete durante la reunión que sostendrán con la presidenta Keiko Sofía Fujimori Higuchi el jueves 10 de septiembre en Palacio de Gobierno.
Unos minutos después del saludo protocolar, el enviado del presidente Donald Trump abandonó la base militar en un vehículo blindado que fue escoltado por una docena de unidades de color blanco y negro, igualmente reforzadas.
El arribo de Rubio a Lima tuvo como entretelón político el pronunciamiento previo que hizo la Embajada China para contrarrestar las críticas a sus inversiones en la región, como el mega puerto de Chancay, de la estatal Cosco Shiping.
El secretario de Estado norteamericano concluirá en Perú la gira de tres días que empezó el martes 8 de septiembre en Colombia y continuó en Ecuador.

Marco Rubio anunciará durante su permanencia en Lima la incorporación del Perú al Escudo de las Américas, la iniciativa de Donald Trump para combatir el narcotráfico, la trata de personas y el crimen transnacional.
Se cree que el enviado de Trump se alojará con su esposa en la sede diplomática norteamericana, ubicada en la avenida La Encalada, en Santiago de Surco, sobre todo por la amenaza que encarna el régimen de Irán.
El Boeing C-32-A que trajo a Rubio a nuestro país quedó bajo estricta vigilancia norteamericana en las instalaciones del Grupo Aéreo Número 8, en la jurisdicción del Callao.
El 12 de agosto último, el secretario de Estado Marco Rubio y el del Tesoro, Scott Bessent, tuvieron que regresar a EE.UU. desde Turquía en un avión señuelo por una amenaza atribuida a Irán, mientras que el presidente Donald Trump retornaba en un vuelo secreto.
