Amenazas que Humala lanzó en el 2006 a través de los barrotes del penal de Piedras Gordas cobran vigencia hoy, ante escarceos políticos con Roberto Sánchez.

En marzo del 2006, en los prolegómenos de las elecciones generales, se hizo llegar un cuestionario de diez preguntas al mayor EP (r) Antauro Humala en su celda del penal de máxima seguridad de ‘Piedras Gordas’, en Ancón, donde purgaba condena por el ‘Andahuaylazo’. Las respuestas de entonces cobran vigencia hoy, ante la posibilidad de que asuma un rol gravitante en un eventual gobierno de Roberto Sánchez de Juntos por el Perú. Esta es la entrevista de entonces, sin poner ni quitar nada:
1.- ¿Se ratifica en la idea de fusilar a algunos personajes políticos como Pedro Pablo Kuczynski y los 120 congresistas?
– Que yo, un preso político, me ratifique o no, en términos generales se subordina como opinión a todo un estado de animadversión o ‘rabia popular’ mayoritaria en la población, como parte de la putrefacción terminal de un sistema…o sea de una Republiqueta que a lo sumo puede vanagloriarse de ser un corral más del patio trasero norteamericano. Entonces, en ese escenario de traición pero a la vez de revolución, los fusilamientos cumplirían el mismo rol que la guillotina jacobina en la Revolución Francesa, gracias a la cual se logró la instauración de los ‘derechos del hombre y del ciudadano’. Cumple, pues, tanto la guillotina como el paredón, en determinadas coyunturas históricas, funciones de escarmiento pedagógico de las naciones (…) En ese proceso las cabezas de PPK, Karp, Toledo, Montesinos y otros, obviamente deberán tener similar destino que las cabezas de Luis XVI y María Antonieta, previo proceso.

2.- ¿Se ratifica en la idea de ejecutar el ‘Plan Inca’ de Velasco en cuanto a los medios de comunicación?
– Sea cual sea el presidente electo para el 28 de julio 2006, deberá efectuar cambios sociales de tipo radical a fin de evitar la insurgencia popular. Si la derecha (hipotéticamente, mas para mí es imposible) logra encumbrarse, pues estallaría la guerra civil. El globoneoliberalismo está agotado. Colapsado. Si logra erigirse el nacionalismo, pues independientemente a discursos electoreros y poses cucufatas, deberá- por presión social- adoptar lineamientos que en términos generales sean la continuidad del proyecto trunco de Velasco. Que a ese nuevo plan o proyecto lo bauticen con el nombre de ‘ollita’ o ‘huevadita’ es irrelevante. Lo sustantivo es que deberá ser, por ley de la gravedad, CONFRONTACIONAL al globocolonialismo, porque sino sólo le aguardará la traición y/o el fracaso. El caso ecuatoriano (Lucio Gutiérrez), fracasado, es muestra de la claudicación. El caso venezolano (Chávez), a su vez, muestra las consecuencias de la confrontación exitosa. La síntesis: El Plan Inka recobrará actualidad, obviamente de acuerdo a la nueva coyuntura de globalidad y ya no de Guerra Fría.
3.- ¿Fusilaría también a los homosexuales, como planteó su madre?
– ¡Cómo se masturban los periodistas con el término ‘fusilamiento’! Les encanta ¿no? Mire, lo dicho por mi madre obedece a una expresión de hastío y protesta ante una sociedad enferma y cada vez más envilecida. ‘La cultura depravada’ de Occidente, dijeron alguna vez los Ayatollahs. ¿Y nosotros somos occidentales acaso? Que en Europa la homosexualidad sea casi un mérito no indica que sea algo digno de imitarse aquí. Simplemente que exigimos que la opción sexual se mantenga en donde debe ser: en la intimidad, pues el llamado ‘orgullo gay’, o sea el orgullo homosexual tácitamente implica la ‘vergüenza heterosexual’. Y eso es prácticamente lo que proclaman los medios de TV que en manos privadas extranjeras, en donde existe casi un monopolio de gays como ‘líderes de opinión’, que incluso podría dar a pensar a cualquier visitante extranjero que el pueblo peruano es de tipo hermafrodita. Nada honorable. Pues en eso se basa la declaración de mi madre, basada por supuesto en el Antiguo Testamento y en las crónicas incaicas que censuraban la sodomía.
4.- ¿Amnistiaría a cabecillas terroristas como Abimael Guzmán, como planteó su padre?
– Si el nacionalismo (y por supuesto también el etnocacerismo) enarbolan la edificación de una Segunda República… ¿cómo puede arrancar con presos políticos? Razonamiento puro. Ahora, particularmente considero que, aún así, sólo en los casos probados de terrorismo, tanto de parte de Estado Criollo como del sector subversivo, no puede haber amnistía. En los otros (los que combatieron limpiamente), por supuesto. Unica manera de ponerle punto final a la Verdad y lograr la Reconciliación
5.- ¿Estas ideas son suyas o forman parte del proyecto familiar del clan Humala?
– Toda generación es continuidad de la anterior. Así ha sido la evolución y revolución humana desde el australopitecus hasta el homo sapiens.
6.- Su hermano Ollanta ha desmentido que sus ideas tengan que ver con las suyas e incluso lo ha considerado su enemigo ¿Qué opina al respecto?
– El tendrá sus motivos electorales para pronunciarse. Sin embargo es el promotor oficial del Movimiento Etnocacerista ante la ONPE. Creo que mucho tiempo en el extranjero lo ha ahuevado un poco, pero estoy seguro que se irá desahuevando poco a poco, tal como lo viene demostrando. En todo caso él sabe de mi lealtad, inclusive a prueba de balas. Estoy seguro que en su momento aquilatará mi pensamiento al constatar de lo que son capaces los enemigos del pueblo.

7.- ¿Si Ollanta llega al poder tendríamos que esperar, entonces, fusilamientos, estatización de medios, liberación de terroristas y persecución de homosexuales?
– Todo proceso revolucionario es eso: un proceso. Es, pues, gradual y ante todo pedagógico. Recordemos que se estaría accediendo al poder por las urnas y no por la lucha armada (insurgencia); por consiguiente se respetará los métodos convencionales (pues los métodos no convencionales son siempre el último recurso de defensa de todo proceso de cambio social). Creo que por vez primera, en el nuevo régimen se aplicará el ‘Debido proceso’ para todo.
8.- ¿Qué participación tendría su padre en un eventual gobierno de su hermano?
– Mi padre es un fundamentalista del razonamiento puro. Será en función a la conducción del proceso que se manifestará su rol, más allá de su condición paternal. Vale decir como inspirador y derivado de ello como fiscalizador de autoridad moral. Si usted habla de cargos públicos, para él eso es intrascendente, al igual que para el resto de la familia. Nuestro fuerte es la ideología y nuestra alergia es ante la ignorancia estatal. El es un patriarca ideo-político del pueblo peruano, cuyo peso es mayor que el conjunto del equipo oficial.
9.- ¿Qué pasaría con Alan García y Lourdes Flores?
– García será juzgado por los casos pendientes y Lourdes por su complicidad en la entrega de Tiwinza, Pebas y Saramiriza. Pero creo que en verdad pasarán a un muy inferior plano político en el proceso de cambio revolucionario (y no reformista) que debe venirse.
10.- ¿Si el clan Humala no llega al poder por la vía electoral tendríamos que esperar un levantamiento armado?
– De parte etnocacerista, definitivamente. De parte del ‘nacionalismo suavecito’ de Ollanta, que se dice admirador de Ghandi, sólo cabrían lloriqueos y huelguitas de hambre. Todo ello en pro de lograr la consecución de un proyecto (etno) nacionalista que convierta a un corral de humanoides (la actual Republiqueta putrefacta) en una nación de ciudadanos.
