La compañía de Urpi Torrado realizó un sondeo de opinión reservado en el que preguntó si Keiko ganó legítimamente o con fraude. La pregunta revela el tamaño de la preocupación.

El jueves 2 de julio, personal de Datum realizó un sondeo de opinión reservado en varias zonas de Lima y Callao sobre las medidas que debería adoptar Keiko Fujimori en su primer tramo de gobierno. Algunas preguntas llamaron especialmente la atención por el momento político en que fueron formuladas y por el contexto electoral todavía cargado de tensión.
Empleados de la encuestadora de Urpi Torrado recorrieron las calles de San Miguel, en Lima, y La Perla, en el Callao, entre otras, recogiendo datos sobre el sentir ciudadano respecto del gobierno en ciernes de Keiko Sofía Fujimori Higuchi, de 51 años.
OFF THE RECORD fue informado por los propios encuestados que el sondeo de opinión habría sido encargado por un grupo vinculado a Fuerza Popular, en un intento por trazar las líneas maestras del nuevo régimen. Esta versión, sin embargo, no ha podido ser confirmada.
Según las fuentes consultadas, una de las primeras preguntas fue: ‘¿Considera que Keiko Fujimori ganó legítimamente las elecciones o hubo fraude?’. La interrogante no es menor, viniendo- supuestamente- de un entorno cercano a la tienda naranja, pues revela que la legitimidad del triunfo sigue siendo una preocupación política de primer orden.
Otras preguntas estuvieron directamente vinculadas a la arquitectura inicial del poder. Entre ellas, destacan: ‘¿Quién debería ser el primer ministro?’ y ‘¿El primer ministro debería ser independiente, de Fuerza Popular o de alguna otra agrupación política?’.
El sondeo también habría incluido una pregunta sobre las primeras decisiones de gobierno: ‘¿Qué medidas debería adoptar Keiko Fujimori en sus primeros cien días?’. Es decir, no se trataría únicamente de una encuesta de percepción electoral, sino de un instrumento orientado a medir gobernabilidad, narrativa inicial, gabinete y prioridades políticas.

Pero las preguntas no solo apuntaron al gobierno entrante. También abordaron al régimen saliente. ‘¿Cómo calificaría la gestión de José María Balcázar?’, fue una de ellas. Según las mismas fuentes, también se preguntó si los ciudadanos estaban de acuerdo con un eventual indulto a Martín Vizcarra, Ollanta Humala, Alejandro Toledo y Pedro Castillo.
El dato adquiere especial relevancia porque Datum no llega a este nuevo episodio como un actor neutro dentro del proceso electoral reciente. La encuestadora, cuya directora ejecutiva es Urpi Torrado, estuvo bajo fuerte escrutinio desde la primera ronda electoral.
La noche del jueves 12 de abril, día de la primera votación, Datum se vio envuelta en controversia porque los resultados de su conteo rápido no coincidieron con los resultados oficiales de la ONPE. Posteriormente, Torrado salió a explicar que la empresa no había tenido facilidades para ingresar a determinados centros de votación que formaban parte de su diseño muestral.
En la segunda vuelta, realizada el domingo 7 de junio, tanto Datum como Ipsos coincidieron inicialmente en sus resultados a boca de urna, al ubicar a Keiko Fujimori por delante de Roberto Sánchez. Datum adjudicó a la candidata de Fuerza Popular el 50.53% de la votación y al postulante de Juntos por el Perú el 49.47%. Ipsos también dio ventaja inicial a Fujimori.
Luego vino el conteo rápido y ambas mediciones cambiaron de escenario. Las posiciones se invirtieron y el proceso entró en una zona de alta tensión política. En ese contexto, circuló la versión de que Datum habría tenido una proyección más cercana al resultado que finalmente terminó siendo oficial, pero habría retenido su publicación al conocer que Ipsos manejaba otro resultado, en el que Sánchez aparecía posicionado primero.

También se conoció que el diario Gestión habría publicado en su cuenta de X un resultado atribuido a Datum que luego fue retirado. Lo anecdótico es que ese resultado, según quienes lo vieron, habría sido prácticamente idéntico al oficial que finalmente emitieron los órganos electorales: 50.13% para Fujimori y 49.8% para Sánchez.
OFF THE RECORD no ha podido corroborar documentalmente esa publicación retirada ni la secuencia interna de decisiones de Datum durante la noche electoral. Por ello, corresponde tratar esa versión como un dato pendiente de confirmación. Sin embargo, el antecedente permite entender por qué una encuesta reservada de Datum, realizada después de la proclamación y centrada en la legitimidad del triunfo de Fujimori, resulta políticamente significativa.
La pregunta de fondo es inevitable: ¿el entorno del nuevo gobierno está midiendo prioridades de gestión o está midiendo el tamaño de la duda instalada por la narrativa de fraude?
Porque una cosa es preguntar por el primer ministro, los primeros cien días o la evaluación del gobierno saliente. Otra muy distinta es consultar si la ciudadanía cree que Keiko Fujimori ganó legítimamente o si hubo fraude. Esa pregunta revela que, antes incluso de iniciar su mandato, el nuevo gobierno sabe que deberá administrar no solo el poder, sino también la percepción de legitimidad.
En política, las encuestas internas rara vez preguntan por curiosidad. Preguntan por temor, por cálculo o por estrategia. Y esta encuesta reservada de Datum parece haber medido las tres cosas.
